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DESTINO CAHUITA

En el principio solo había corales, peces tropicales y pacíficas tortugas atraídas por el abundante pasto marino y kilómetros de playas de arena blanca donde desovar. Perseguidas por su nutritiva carne y por su preciado caparazón, comenzaron a llegar a esta costa los primeros pescadores de tortuga que levantaron campamentos, sobreviviendo con los recursos naturales que este bosque tropical siempre verde y su mar cálido y turquesa les ofrecía.

Siguieron otras migraciones en distintos momentos históricos ocasionadas por guerras en los países vecinos, la construcción del ferrocarril en Limón o la explotación de plantaciones de banano y cacao. Hoy en día su principal actividad es el ecoturismo, especialmente enfocado a su Parque Nacional, en cuyo manejo y gestión participa activamente la comunidad local.

Esta población cuenta con una importante comunidad afro caribeña que ha conservado marcados rasgos de su cultura afro inglesa, como el idioma “Patua”, su arquitectura con casas sobre pilares pintadas de llamativos colores, su música, el calipso, y su exquisita gastronomía.

El protagonista de Cahuita es el Parque Nacional del mismo nombre que cuenta con un sendero de 7 kilómetros que lo recorre paralelo a la costa hasta su otro acceso en el sector Sur, Puerto Vargas, un recorrido que te llevará a lugares exóticos como playa Blanca, el río Suárez, Punta Cahuita y Punta Vargas.
Las actividades relacionadas con el mar son las más apetecibles en Cahuita, desde relajantes baños en sus aguas cálidas y finas arenas, a paseos en bote bajo la brisa del mar para sumergirte en el arrecife coralino más desarrollado y biodiverso de la costa que se extiende frente a Punta Cahuita y Punta Puerto Vargas.

Fuera del parque puedes pasear o montar a caballo por playa Negra y playa Grande, surfear, practicar pesca artesanal y deportiva, y para derrochar adrenalina un emocionante canopy. Otras visitas interesantes son el jardín botánico y centro de rescate de animales silvestres, el museo del cacao donde elaborar tu propio chocolate y las cercanas Reservas Indígenas. Si por la noche aún te quedan fuerzas podrás bailar al ritmo del calipso que se mantiene vivo gracias a las bandas locales que amenizan las calurosas noches caribeñas.

El Parque Nacional alberga un extraordinario Bosque Tropical Húmedo donde destacan grandes especies de árboles como el sangrillo y el fruta dorada, manglares o almendros y cocoteros en el litoral. Cahuita es tu destino si quieres ver animales salvajes, el parque es hábitat de 3 especies de monos, dos de perezosos, mapaches, pizotes, anfibios, reptiles, aves exóticas como tucanes y loros, y un arrecife que esconde un colorido mundo submarino conformado por 35 especies de coral, 128 de algas, 44 crustáceos, esponjas, anémonas, estrellas de mar y un sinfín de peces tropicales, así como tortugas marinas, manta rayas e inofensivos tiburones.

En Cahuita la oferta en hospedaje abarca todos los niveles de presupuestos y confort, desde exclusivos lodge y resort con todo tipo de comodidades al más básico como es el camping, en cualquiera de ellos disfrutarás de un continuo contacto con la naturaleza.

Además de la cocina internacional en Cahuita podrás degustar la auténtica comida afro caribeña basada en la utilización de productos frescos, como pescados y mariscos, cocinados en secretas recetas traídas desde Africa, a base de leche de coco y especias. También se imparten cursos de cocina caribeña, un plus que añadirle a tus vacaciones.

HISTORIA DE CAHUITA

Cahuita es una de las poblaciones que mejor conserva la herencia afro caribeña en la provincia de Limón, un legado que se deja ver en sus calles, sus casas, su gastronomía, música y manifestaciones culturales.

Cahuita era un lugar predilecto de pesca para los indios miskitos de Nicaragua y pescadores de Panamá que llegaban cada año siguiendo la migración de las tortugas marinas, levantando campamentos que usaban durante la temporada de pesca. Los miskitos bautizaron el lugar como “cawi-ta” que en miskito significa “Punta donde crecen los Sangrillos”, debido a la gran cantidad de estos árboles que crecen aquí.

En 1.828, un afro caribeño que venía cada año de Bocas del Toro a cazar tortugas decidió establecerse permanentemente, fue William Smith, que junto con su familia se ubicaron al Norte de Punta Cahuita. A este afro caribeño le siguieron otros, entre ellos Louis Hudson que se estableció al Norte de William Smith, otro de apellido Dixon escogió el costado sur de Punta Cahuita y William Shepherd se quedó en Puerto Vargas. Construyeron sus ranchos de maquengue con techo de palma aledaños a los cursos de agua, los cuales después se conocieron con los nombres de las respectivas familias. La población se dedicaba a la producción en pequeña escala de cocos, cacao, agricultura de subsistencia, caza y pesca. Su economía se basaba en el respeto por la naturaleza que les proporcionaba el sustento.

En la segunda mitad del Siglo XIX se dio una pequeña explosión demográfica que contribuyó al desarrollo de Cahuita, con la llegada de nuevas familias afro caribeñas, para 1.882 ya había 14 casas en el poblado. A partir de 1.890 llegaron a Cahuita numerosos jamaicanos tras finalizarse la construcción del ferrocarril y en 1.903 llegan panameños huyendo de la guerra de Panamá con Colombia. Estos nuevos colonizadores eran angloparlantes y de religión protestante, idioma y religión de las colonia británicas.

Para 1.900 Cahuita ya aparecía en los mapas y contaba con un representante del gobierno y un policía. El primer representante fue Old Smith, encargado de registrar los nacimientos y muertes y de aplacar disputas. Después llegaría el primer maestro, 2 iglesias, pulpería y un club de criquet. En esa época se empezaron a construir ranchos hacia el Norte, en el Bluff, en Big Bay y en Little Bay.

En los primeros años del siglo XX el principal cultivo era el coco, traído de Panamá y Nicaragua, que se sembró desde Kelly Creek hasta Puerto Vargas por toda la costa. Para comerciar los cocos y sus derivados se llevaban por mar en pequeños botes hasta Limón, Bocas del Toro y Nicaragua.

En 1.915 el pueblo, que ya contaba con más de 25 casas, se trasladó a su actual ubicación, en el Bluff. Esta tierra fue comprada por el entonces presidente de Costa Rica Don Alfredo González Flores y donada a los habitantes del pueblo en agradecimiento por haberlo rescatado de un barco que naufragó a la altura de Tuba Creek, después envío un ingeniero a trazar las manzanas y los lotes del pueblo. Poco a poco se fueron mudando las familias de Old Cahuita al nuevo emplazamiento, fue el comienzo de las casas de madera cubiertas con zinc, la primera la construyó Richard Kelly junto a la quebrada Kelly Creek.
En 1.920 la Sinclair Oild Company llegó a Cahuita, construyó una torre, comenzó la perforación de pozos en busca de petróleo en el viejo Cahuita y un campamento para sus trabajadores al lado sur de Duncan Creek, actual río Perezoso. Un incendio, que perduró una semana, destruyó la torre, después cerraron el pozo y se fueron a Puerto Viejo.

Con al llegada de la Penshurt Banana Company a Talamanca, en 1.933, se abren nuevas vías de comunicación que contribuyen al desarrollo de Cahuita. Mas tarde, en 1.967, la carretera uniría las comunidades de Bri Bri, Puerto Viejo y Hone Creek con Cahuita y Pensurt, 10 años después se terminaba el tramo de carretera de Penshurt a Limón.

Con el objetivo de conservar su valioso bosque tropical, sus playas de arena blanca y sus increíbles arrecifes de coral, las tierras de sus antepasados fueron declaradas Parque Nacional en 1.978, en cuyo manejo participa de forma activa la comunidad. Esto provocó que en las últimas décadas Cahuita tomara un nuevo rumbo hacia la actividad turística, desarrollando todo tipo de servicios relacionados con el sector, contando hoy en día con una completa infraestructura capaz de satisfacer las necesidades de un turismo internacional en auge. Cahuita ofrece al viajero la oportunidad de descubrir la cultura afro caribeña en un entorno natural que se mantiene impoluto, como lo encontraron sus primeros pobladores.