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REPORTAJES CARIBBEAN WAY OCIO Y AVENTURAS

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BUCEO EN EL CARIBE SUR

Por Lucas Iturriza
Francesco Nitri y Tom Ashton, fotógrafos

Uno de los secretos mejor guardados del Caribe es, sin lugar a dudas, sus arrecifes coralinos. La extensa biodiversidad que albergan sus aguas suponen una aventura que los amantes de la naturaleza, adoradores del mar, el snorkel y el buceo deberían experimentar en su visita a la costa caribeña. Ya sea con una mascara, tubo de snorkel y aletas, o con un equipo scuba el mar Caribe te espera con sus pristinas y tibias aguas turquesas y su abundante vida marina.

El arrecife coralino que se extiende desde el Parque Nacional Cahuita hasta el Refugio de Vida Silvestre Gandoca Manzanillo, pasando por la playa Punta Uva, se llama arrecife bordeante debido a su cercanía a la costa. Estas fascinantes estructuras tridimensionales que protegen la costa caribeña están formadas por el esqueleto calcáreo que producen unas colonias de diminutos animales llamados pólipos de coral, unos invertebrados parientes de las anémonas y las medusas, que se alimentan del plancton marino que atrae el oleaje.

Los mejores sitios de snorkeling son Cahuita, Punta Uva y Manzanillo. En los tres lugares encontrarás servicios especializados. Sumergirse en sus aguas es como entrar a un bosque lluvioso virgen, en estado salvaje, donde todavía el medioambiente parece mantener un equilibrio y armonía que en muchas partes de la “Tierra” se esta perdiendo. Corales duros, blandos y una cantidad de esponjas de todos colores y tamaños inundan los suelos coralinos. La langosta caribeña y el king crab son los dueños de las cuevas, cangrejos enormes de tenazas amenzantes y langostas curiosas que dejan mirarse de cerca. Anémonas que bailan al ritmo de la caprichosa corriente y esponjas del tamaño de un barril que van filtrando agua por sus suaves tejidos. Las plantas marinas también cumplen su rol siendo manjar para las tortugas y manaties.

Hay arrecifes poco profundos o “secos”, como se los llama aquí, donde podrás pasar horas mirando peces multicolores de alucinante diseño y forma. Lo importante de esta experiencia es tomar conciencia sobre la fragilidad del entorno y cuidarlo de forma responsable. No sacar nada del fondo marino es fundamental, así como también mantener una buena flotabilidad para no dañar con las aletas a los corales que tanto tiempo les toma crecer, un promedio de 2,5 centimetros al año. Muchos de los corales, anemoas y peces pueden ser peligrosos si uno se apoya en ellos, como los corales de fuego o el pez escorpión, por eso ante la duda no hay que tocar nada.

Uno de los centros neurálgicos del buceo en el Caribe Sur es Punta Uva. Este sistema de arrecife coralino vivo es escenario frecuente de experiencias que se convierten en buenas anécdotas. Una visita al “Arbol de coral negro” (bushy black coral) un curioso coral que no es común ver en otros lugares del planeta y que parece mas un arból de superficie que ha sido puesto ahí, que un coral. Este buceo es uno de los preferidos por buceadores experimentados ya que se encuentra a una profundidad de 27 metros (90 pies).

Los peces loro o papagayos son otra atracción de estos mares, en especial el medianoche (midnight parrotfish) y el arcoiris (rainbow) que miden mas de medio metro y hasta mas de un metro respectivamente, es impresionante cuando en una inmersión te topas con una escuela de 20 o 30 de estos peces. Para los buceadores de buena vista tienen todo un desafio, peces escorpión, peces sapos, peces ranas, lenguados, pulpos y nudibranquios están totalmente camuflados y son dificiles de ver, claro que descubrirlos es una buena recompensa. Otra escena que queda marcada es cuando se forman escuelas de peces, por ejemplo, jureles y en eso, como de repente, empiezan a atravesar el cardumen sus predadores, llevándose uno en cada pasada, como el mero, el pargo, el king fish, una barracuda o incluso un tiburón.

”El terremoto” de Punta Uva es un sitio de buceo especial. Su nombre viene del terremoto de 1991, cuyo epicentro se originó en Cahuita y llegó hasta Bocas del Toro en Panamá. En este sitio el suelo marino implotó cayendo en su centro y originando un inmenso circulo con aspecto de anfiteatro. Este lugar es especial para ver gran cantidad y variedad de peces. Hay mucha cuevas pequeñas que sirven de escondite y descanso para muchos peces incluyendo el elusivo tiburón nodriza, un tiburón absolutamente inofensivo que de día se lo ve descansando en el lecho marino.

El buceo nocturno es otra actividad que gana mas adeptos día a día en el Caribe. Bucear de noche es otra película. Al no haber luz natural el campo de visión se limita sólo a lo que el haz de luz de los focos de los buceadores puede alumbrar. Entonces la velocidad también cambia y parece todo en cámara lenta. Los pólipos de coral se extienden y criaturas como las langostas, erizos, estrellas de mar y pulpos salen de sus escondites diurnos y se adueñan del arrecife. Muchos peces descansan en el arrecife y es muy fácil acercase a ellos para verlos de cerca. Aunque la pura mágia del buceo nocturno son las bioluminiscencias, destellos de luz química que se generan al mover un buceador el plancton microscópico. Luces fluorescentes que se “encienden” con el movimiento. Es momento de tapar o apagar los focos y todo se vuelve negro, entonces agitamos los brazos y cientos de luces vienen al encuentro como si estuviéramos dentro de la misma Vía Láctea. Una experiencia única y mágica.

Hasta hace muy poco tiempo el mar en el Caribe Sur prácticamente no se lo consideraba un destino de buceo ya que no había servicios profesionales en la zona. Ahora se pueden encontrar centros de buceo especializados, como el Punta Uva Dive Center, que han vuelto a lanzar el lugar como un destino de submarinismo. Es importante ver las instalaciones y el estado de los equipos antes de contratar un servicio con equipo autónomo.

Para los que no nunca han buceado hay buenas noticias, experiencias como el “Discover Scuba Diving” tambien llamado “bautismo de buceo” es una experiencia que dura 2 a 3 horas, donde hay una clase teórica y una práctica y se bucea bajo la supervision de un profesional del buceo. Para los que tienen tiempo pueden realizar el curso básico de buceo, que dura 3 o 4 días, y de esa forma conseguir la Certificación de Buceador de Aguas Abiertas. (open water diver).

Al fin y al cabo el buceo no es mas que una excusa para poder pasar mas tiempo y bajar mas profundo bajo el mar. Esa sensación alucinante de ingravidez. Cuando dejamos de movernos en el plano y lo hacemos en el volumen. El espacio interior, el mundo liquido.

El viaje subacuático, el exuberante Bosque Lluvioso y la átmosfera amistosa del “pura vida” de la gente se mezclarán en el Caribe Sur para darte una experiencia inigualable.