reportajes-lugares costa rica

REPORTAJES CARIBBEAN WAY LUGARES

PARQUE NACIONAL BRAULIO CARRILLO

El Parque Nacional Braulio Carrillo es uno de los grandes tesoros naturales de Costa Rica, tanto por su riqueza biológica como por sus imponentes paisajes. Sus altas montañas cubiertas de selva forman una barrera natural que separa el Valle Central de la región caribeña, y a través de ellas discurre la carretera que te traerá al Caribe costarricense, por una ruta que te dejará perplejo por la exuberancia de su naturaleza.

Situado en la Cordillera Volcánica Central, entre los macizos de los volcanes Poás e Irazú, en una de las regiones mas agrestes del país, este parque está considerado uno de los espacios naturales más biodiversos del planeta. El hecho de tener dos vertientes, sus diferentes alturas, que oscilan entre los 36 y los casi 3000 metros de altura, y sus variaciones climáticas, entre 2 y 24 grados centígrados, hacen que el lugar sea muy rico en ecosistemas y por consiguiente en diversidad de especies. Por otro lado su ubicación le confiere una importancia vital para la protección de acuíferos, ya que en su interior se localizan muchas de las nacientes que irrigan gran parte del país.

El Braulio Carrillo está cubierto en su mayor parte por un denso bosque primario, un auténtico laboratorio viviente que alberga mas de 6.000 especies de plantas, el 50% del total que hay en el país, alberga 550 especies de aves, como el quetzal o el yiguiro, el ave nacional, y es hogar de grandes mamíferos como la danta, el puma y el jaguar. La diversidad de fauna y su complejidad florística es sorprendente.

La historia de este parque está muy ligada a la construcción de la carretera que lo cruza. El nombre de Braulio Carrillo se le dio en honor a un jefe de Estado que gobernó entre 1837 y 1842, quien concibió la idea de comunicar el Valle Central con la costa caribeña con el fin de exportar el café a Europa. En 1881 se abrió un camino empedrado por el que transitaban las carretas cargadas de café, aunque este camino se desechó 10 años mas tarde al abrirse otra ruta por Turrialba. En 1977 se inició la construcción de la actual carretera, y un año después, gracias a la acción de grupos conservacionistas, se declaró Parque Nacional con el objetivo de proteger los recursos naturales de sus 47.586 hectáreas.

Para adentrarse en la inmensidad de este parque hay varias opciones, por diferentes sectores del mismo. La primera es la entrada por el sector de Quebrada González, situado sobre la carretera de San José hacia el Caribe, 2 kilómetros después de cruzar el puente donde confluyen el río Hondura, de aguas cristalinas, y el río Sucio, de color amarillo por su origen sulfuroso, que desciende del Volcán Irazú. En Quebrada González, donde predomina el Bosque Tropical Húmedo, se encuentra un punto de información desde donde parten 3 senderos de entre una y dos horas de recorrido que permiten un ingreso seguro a este bosque siempre verde. El parque no cuenta con servicio de guías pero los senderos están bien señalizados. El costo de la entrada es de 8 dólares.

La segunda opción es entrar por el sector del volcán Barva, en las zonas altas del parque, al que se accede desde la ciudad de Heredia, pasando por San José de la Montaña hasta Sacramento, pueblos que gozan de excelentes vistas. De Sacramento a la entrada del parque hay 3,5 kilómetros de lastre solo transitable en estación seca, esta distancia se puede hacer caminando y dejar el coche en el pueblo. El parque cuenta con 4 senderos que se internan en el Bosque Tropical Nuboso, en una zona de volcanes y lagunas, donde el bosque es como en los cuentos de hadas, con nubes que se cuelan entre los árboles cubiertos de musgo, y donde los robles, cedros y cipreses están cargados de bromelias y orquídeas. De los conos volcánicos que asoman en la zona el mas interesante es el volcán Barva, que tiene varios cráteres cubiertos por lagunas de aguas cristalinas, donde se respira naturaleza entre las nubes. El horario del parque, al igual que en Quebrada González es de 8 am. a 3,30 pm.

Otro sector desde donde internarse al parque o a sus inmediaciones es la región de Sarapiquí, en la vertiente Noroeste de la cordillera, donde el bosque es un auténtico santuario de vida. Aquí se encuentran interesantes reservas que colindan con él, como Rara Avis, para los mas aventureros en el corazón del bosque primario, o La Selva, de mas fácil acceso, dos sabios proyectos de conservación y turismo sostenible. Otro de los atractivos de este área son las aguas bravas del río Sarapiquí que desciende del Parque Nacional, atraviesa 4 reservas y permite disfrutar del paisaje a la vez que derrochas adrenalina, una actividad que desarrolla Aventuras del Sarapiquí.

Hay que mencionar también las iniciativas privadas de conservación y desarrollo sostenible en torno a los límites del parque. Uno de los ejemplos más conocidos de turismo ligado a la conservación es el Teleférico del Bosque Lluvioso, situado en la ruta hacia el Caribe, que protege 475 hectáreas de bosque lindando con el Parque Nacional y le sirven a este como zona de amortiguamiento.

El Teleférico consiste en unas canastas donde los visitantes, acompañados de un guía, se internan en la espesura del bosque a alturas de hasta 40 metros. En el dosel del bosque la percepción es diferente, es en este nivel donde se desarrollan las dos terceras partes de la vida de un bosque lluvioso, el follaje es espeso y los gigantescos árboles están llenos de plantas epifitas que buscan el sol que no llega a las partes bajas. En esta reserva protegida cuentan además con un canopy, jardín de mariposas y ranas, serpentario, varios senderos y hospedaje.

Otra interesante opción es la Reserva Privada La Danta Salvaje. Se ha de disponer de 4 días para conocer este refugio situado en el corazón del bosque primario, lindando con la vertiente Este del Parque Nacional, en el sector del río Corinto. Esta es una experiencia para los mas aventureros, los que de verdad quieren conocer el bosque. Tras tres horas de caminata se accede al albergue, rústico, sin luz eléctrica pero muy confortable, en lo mas profundo de la selva. Una red de 15 kilómetros de senderos te llevará desde ahí a través del auténtico bosque tropical, descubriendo cataratas de hasta 150 metros de caída y unas vistas panorámicas excelentes. Una experiencia inolvidable.

En el Parque Nacional Braulio Carrillo, donde las nubes de la tarde arropan al bosque, las noches transcurren sin silencio y los rayos del amanecer le otorgan un aspecto sagrado, experimentarás la sensación única de estar en contacto con la naturaleza mas pura, en toda su grandeza.